ALARMA: En época en que los musulmanes hacían acto de presencia en la península Ibérica,
los íberos permanecían dentro de los recintos amurallados realizando tareas habituales y las
armas,siempre se tenían apiladas en el centro del fuerte.Cuando el vigía veía aparecer a los
enemigos,gritaba con fuerza: ¡AL ARMA!
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