¿Los avances técnicos de los Fórmula 1 se usan luego para los coches comunes?
Muy pocos de ellos, y casi todos como reclamo
de marketing. Aun así, el Mercedes SLR McLaren –de 2004 a 2009– incorporaba
un sofisticado bastidor de fibra de carbono que, en caso de accidente,
se desintegraba en astillas para absorber el golpe. También recurría a
una evolucionada aerodinámica que incluía unos deflectores tipo flaps
que se desplegaban como freno aerodinámico en caso de un frenazo. El
control de tracción que usan los Ferrari para no derrapar a la salida
(Trac F1) se ha pasado a sus coches de calle para evitar derrapes; del
mismo modo, el volante, con multitud de mandos, está inspirado en el del
monoplaza de Fernando Alonso. Otro caso es el de los difusores traseros
que llevan algunos deportivos, y que sirven para canalizar el aire que
pasa bajo el vehículo y “pegar” el coche al suelo a grandes velocidades.
Y ahora, Volvo –que no participa en F1– va a instalar el sistema KERS, un dispositivo que “guarda” la
energía cinética que se ha desperdiciado al frenar y la libera de nuevo
cuando el coche necesita volver a acelerar. Eso permite recuperaciones
más ágiles y reduce el gasto de combustible, según Iván Mingo, redactor
jefe de Car and Driver.
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