El regalo de la huerta valenciana para el mundo
De este plato, valenciano por antonomasia, no hay datos anteriores al siglo XVIII, aunque paradójica mente en aquella época la olla quitaba todo el protagonismo a la sartén. Este último recipiente se llama paella en valenciano, o sea, que estamos frente al clásico caso en que el plato adquiere el nombre del utensilio en que se cocina. Los valencianos lo llaman “caldero”, y afirman que la “paellera” es sólo un castellanismo ajeno a este manjar. A pesar de que en la actualidad este delicioso plato tiene múltiples variantes, los elementos básicos desde los inicios fueron siempre tres: el arroz, el aceite y la paella (sartén), utensilio imprescindible porque permite que el agua se evapore homogéneamente. De origen rural, los campesinos, sus inventores, añadían al arroz las verduras que cosechaban en sus huertos. Más tarde agregaron carnes de los animales que criaban en sus corrales, como conejos y gallinas. A orillas de La Albufera le añadieron marisco.
De este plato, valenciano por antonomasia, no hay datos anteriores al siglo XVIII, aunque paradójica mente en aquella época la olla quitaba todo el protagonismo a la sartén. Este último recipiente se llama paella en valenciano, o sea, que estamos frente al clásico caso en que el plato adquiere el nombre del utensilio en que se cocina. Los valencianos lo llaman “caldero”, y afirman que la “paellera” es sólo un castellanismo ajeno a este manjar. A pesar de que en la actualidad este delicioso plato tiene múltiples variantes, los elementos básicos desde los inicios fueron siempre tres: el arroz, el aceite y la paella (sartén), utensilio imprescindible porque permite que el agua se evapore homogéneamente. De origen rural, los campesinos, sus inventores, añadían al arroz las verduras que cosechaban en sus huertos. Más tarde agregaron carnes de los animales que criaban en sus corrales, como conejos y gallinas. A orillas de La Albufera le añadieron marisco.
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